La historia de Lions RC: un espíritu de manada

Un 11 de octubre de 2011, un grupo de ex alumnos del Trewhela’s School aficionados al rugby decidieron formar un equipo para seguir su pasión representando los colores de la institución educativa que los formó.

Carlos Espinosa y Juan Pablo Retamal conocían el deporte de la ovalada por externos, y quisieron llevarlo a su colegio, que no tenía incluida esta disciplina para los niños, siendo estos personajes quienes jugarían un papel crucial para la creación del club que en ese entonces, llevaría el nombre de Old Lions.

Reclutando ex alumnos y amigos de la universidad, poco a poco fueron corriendo la voz de este nuevo equipo, sumando jugadores.

Desde ahí, los nuevos rugbistas comenzarían a entrenar en el Parque Bicentenario, en un inicio con menos de 15 personas, y pese a que con esfuerzo lograron atraer a más gente, también tenían algo de deserción, que los obligaba a reclutar nuevamente, mientras enfrentaban típicos desafíos de un elenco recién fundado.

Así, a punta de esfuerzo y compañerismo, fueron aclimatando el parque para que tuviera las mejores condiciones posibles, con iluminación y equipamiento, aunque tuvieran inconvenientes con los guardias en ocasiones. Todas estas experiencias fueron transformándolos poco a poco de un grupo de personas a un club.

Tan solo un año después en 2012, los felinos tendrían su debut en Arusa, jugando el Torneo de Desarrollo. Un campeonato, donde en ocasiones quedaban con 14 jugadores o simplemente tenían que mantener a un lesionado en cancha, aguantando el dolor por el equipo porque no tenían cambios.

En sus inicios competitivos, Old Lions comenzó a sumar rivalidades clásicas, como Bilbao RC, con quienes protagonizaron buenos partidos (y terceros tiempos).


El 2013 sería un año importante para este elenco, teniendo un viaje a Argentina para disputar el Seven Fernando Varela y posteriormente, en julio, obteniendo la copa de Bronce en Desarrollo jugando ante Pucara.

En 2015, ya mucho más consolidados y sumando jugadores de distintos lugares y estratos sociales, que se sentían bien recibidos por el grupo humano que conformaba el equipo, el nivel de juego también creció, y los felinos consiguieron la Copa de Plata en Primera B.

Un año más tarde, en 2016, vendría un punto de quiebre para Old Lions, que se llenaría de hitos durante su última temporada con ese nombre. Comenzaron a realizar clínicas deportivas para colegios de la municipalidad de Vitacura, llegaron invictos a jugar la final de Primera B contra el tercer equipo Prince of Wales Country Club, uno de los elencos más importantes del país, en que cayeron ante los de Las Arañas. Pero probablemente, el cambio más importante sería a nivel estructural, ya que Old Lions se separaría del Trewhela’s School y pasaría a constituirse como club al transformarse en Lions RC.

El nombre cambió, pero la identidad no. Siguieron preservando el espíritu de manada y sumando logros no solo deportivos, sino a nivel global dentro de lo que significa ser un club.

Lions RC pasó de entrenar en el Parque Bicentenario a la Aldea del Encuentro, gracias a la corporación de deportes de La Reina, donde los felinos terminaron formando su casa.

Su crecimiento les permitió formar parte de la organización de Rugby Sevens Circuito Central 2017 junto a Trapiales y la Universidad de Chile.

Otro gran punto de quiebre llegó en 2018, cuando se abrió la rama femenina de Lions por iniciativa de las mismas chicas, y en esta área, el cuadro felino se volvería sumamente fuerte, consiguiendo aumentar aún más su ascendente nivel y popularidad.

Varias figuras del rugby femenino destacarían en Lions RC, como Soledad Galleguillos, una de las primeras Cóndores de la historia, quien se transformó en la primera entrenadora del equipo, la seleccionada chilena Elvira Davis que regresó a la ovalada en este elenco antes de pasar al Country o Juaquina Herrera, catemina que ha tenido presencia en M18 y se consagró como capitana de Amazonas antes de pasar a esta institución.

Desde sus primeras actuaciones, Lions femenino daría que hablar, mientras que los hombres tampoco se quedarían atrás, consiguiendo un participando la Copa de Ora Primera B, derrotando en la final a Old Gabs por 23-17 y posteriormente la Copa de Oro Primera A, derrotando en la final a Old Anglonians por un reñidísimo y apasionante 23-22.

Por su parte, en 2019 las chicas lograrían el ascenso a la categoría de Honor, tras consagrarse campeonas en la última fecha, pisando fuerte en sus primeros años dentro del circuito femenino de Arusa.

Además, uno de los últimos hitos que marcaron al club antes del parón por el coronavirus fue su participación en el Seven de Viña, donde ambas ramas formaron parte del campeonato, obteniendo los varones el tercer lugar del torneo Masculino B.

Hoy, con 45 hombres y 22 mujeres formando para de los planteles, Lions RC quiere seguir manteniendo la esencia de un club que busca preservar ante todo el espíritu colectivo, el buen recibimiento y la camaradería de una manada que desea seguir creciendo y rugir cada vez con más fuerza en el rugby nacional.

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